Al tratar dificultosamente, como todos, de aprender el Evangelio, me he forjado un concepto que he dado por llamar, para mí mismo, “teoría del conocimiento acumulativo”. Es sumamente sencilla, y más que una teoría consiste en un conjunto pequeño de principios y leyes útiles en el autoaprendizaje. El principio central es el siguiente: “todo conocimiento nuevo que adquirimos debe integrarse de manera ordenada a la base de conocimientos anteriores, de tal manera que el conocimiento se acumule”. La idea es romper el ciclo que se forma algunas veces, en el que estamos yendo una y otra y otra vez a aprender la misma cosa. En lugar de ello, debemos aprender, tanto como sea posible, una sola vez y entonces agregar lo nuevo a ese aprendizaje.
He invertido mucho tiempo buscando maneras en que se pueda lograr ese objetivo. Me he familiarizado, por ejemplo, con esquemas que permitan el aprendizaje rápido, visual. Los esquemas ayudan a resumir muchas cosas. Bien dicen que una imagen puede decir más que mil palabras, pero también es cierto que para la elaboración de la imagen frecuentemente habrá que pasar primero por las mil palabras. Sin embargo es recompensante, al dar una clase, simplemente sacar la imagen y mostrarla y enseñar en cinco o diez minutos algo que uno le ha tomado aprender varios años. Lo mismo se puede decir, además de las imágenes, de otro tipo de esquemas como las listas de balas (viñetas), los cuadros sinópticos, las tabulaciones, los diagramas de flujo y otro tipo de ayudas similares. Recientemente he encontrado una gran ayuda también en los diagramas de mapas mentales. Reconozco que cada diagrama tiene su propio uso, sus alcances y también sus propias limitaciones. En conjunto, los diagramas son una ayuda enorme en la enseñanza y en el aprendizaje.
Y ya que mi giro laboral es el del desarrollo de aplicaciones, he creado también bases de datos y aplicaciones diseñadas para mi propio aprendizaje. Una extensión de este esfuerzo, ligado con algunos otros objetivos de difusión del Evangelio, resultó hace algunos años en un proyecto comunitario en Internet, el proyecto SoyMormon.com, que duró aproximadamente cinco años y que llegó a integrar de una manera u otra a unas 11,000 personas. El proyecto aplicaba el concepto del aprendizaje acumulativo al instar a los integrantes a hacer y responder preguntas sobre el Evangelio e integrar todas estas conversaciones en una base de datos, de manera ordenada, de modo que se constituyese al final un repositorio acumulativo de conocimiento al cual todos pudiésemos acudir en nuestro aprendizaje autodidacta. Al hacer y responder preguntas los participantes eran también estimulados a escribir. Escribir es un ejercicio fabuloso, ligado con el proceso de recibir revelación, y ojalá pueda darme la oportunidad de tratar este aspecto con detalle más tarde.
Como resultado de todos estos esfuerzos he creado un sinfín de artículos, diagramas, cuadros sinópticos y ayudas similares para resumir e integrar conocimiento. Algunos simplemente los he hecho para mí y se han perdido después, quedando solamente en mi memoria. Con el tiempo, he pensado que muchas de estas ayudas se pueden integrar en un sistema. Este sitio es un ensayo para ver si puedo integrar de manera ordenada varios de estos elementos sueltos, de manera que terminen constituyendo un sistema. La tarea es la de crear un sistema visual y en su mayoría deductivo de autoaprendizaje del evangelio, de modo que promueva el conocimiento acumulativo. Como se trata de una obra en construcción, una especie de tormenta de ideas, será inevitable que de vez en cuando me sumerja sin remedio en los detalles, de lo que espero emerger con éxito para integrar las piezas exitosamente. Espero que encuentres algo de utilidad y te unas conmigo y me acompañes en este viaje emocionante.
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